domingo, 5 de marzo de 2017

Actualidad: Bob Dylan



Sin duda era una deuda pendiente imperdonable. Tras más de cuatro años de vida de este blog, hemos escrito y hablado de decenas de bandas y artistas. Algunos de ellos, de los más importantes e influyentes de la historia ( desde Elvis, Bowie, Alice Cooper, Bruce, James Brown, Rory Gallagher, Joan Jett pasando por The Who, Kiss, Sonic Youth, Redd Kross, hasta llegar a más contemporáneos como PJ Harvey) pero ya era hora de rendir tributo al maestro de maestros, al genio de Minnesota, al único e irrepetible Robert Zimmerman ( alias, Bob Dylan)

En el homenaje póstumo dedicado a Prince, recuerdo haber escrito que "GENIO" era una palabra que solemos todos utilizar aleatoriamente muy a la ligera, cuando es algo que por definición debería aplicarse a aquellas personas que rompiendo moldes,  crean y reinventan todo de la nada. Construyendo nuevas formas e ideas que marcan un nuevo camino a seguir que sirve de estela para muchos otros. Gente con un don sobrenatural y una sobredotación absolutamente extraordinaria.

El motivo de que aprovechemos la ocasión de saldar esta pendiente deuda, viene como anillo al dedo en clave de actualidad, porque como ya conocemos el pasado mes de diciembre se le ha concedido por fin el premio nobel de literatura a sus 75 años, tras llevar sonando en varias ocasiones para dicho galardón. Como cabía esperar esta noticia ha levantado ampollas entre los círculos literarios  más académicos, ortodoxos y elitistas. Aunque también es cierto que en los no tanto. No quisiera entrar en esta polémica, sobre la cual se han derramado ríos de tinta. Sólo apuntar que la academia expuso textualmente que el motivo del premio más importante del mundo se le otorgaba al bueno de Bobby por; " haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense." Nada que añadir.

Otro de los motivos, en principio el más importante para mí de que Bob Dylan aparezca en este apartado de actualidad, es que en el finalizado 2016 se cumplieron 50 años de su famoso concierto de Londres de 1966 ( el último que daría tras su retiro posterior de los escenarios durante 8 años)y que pasó a la historia porque Dylan se "electrificó". Es decir, pasó de ser un músico folk con su guitarra acústica a un artista rock que tocaba la guitarra eléctrica como empezaban a hacer la inmensa mayoría de músicos por aquella época. Como siempre se dijo, El rock cambió a Dylan y Dylan cambió el rock ( y de qué manera) aunque también es cierto que cuando estaba estudiando en el instituto, siendo un "púber" ya había formado algún modesto grupo de rockn,roll, que empezaba entonces a estallar y cambiar el rumbo de la música contemporánea. Como luego veremos, ese concierto de 1966, al igual que otros anteriores se convirtió en un calvario, pues le insultaban y acusaban de traidor. Traidor, porque Bob Dylan tuvo que soportar sobre sus hombros la pesada carga de ser un símbolo de la nueva izquierda contracultural americana que en aquellos comienzos de los 60,s empezaba a hacer tambalearse los cimientos del consistente sistema conservador y capitalista americano.

¡ Qué se va a hacer! la gente había olvidado  que Bobby no era una marioneta, ni un criado de la izquierda o cualquier movimiento al que se le atribuyese. Simplemente, era un alma libre que pasaba por allí, un artista obstinado en descubrirse a sí mismo viviendo la vida como una aventura intensa sin límites, sin clichés, sin etiquetas...salvo la de su propia e intocable libertad. Y ahí sigue en ello hoy en día tras 75 años. ¡Vaya que si sigue y de qué manera!

¡Ah, se me olvidaba! para ahorrar el suspense. No fue a recoger el premio nobel en persona. Tenía compromisos y conciertos ya programados. (!!!) ¿Suena raro eso hoy en día? Por supuesto.
Pero, amigos...estamos hablando de él. Sí ,quién iba a ser... BOB DYLAN.

La historia, o mejor dicho la leyenda, comienza en 1941, cuando en un pueblo perdido en el mapa de la Minnesota profunda, nace un niño procedente de clase media, crece escuchando las emisoras de radio que llegaban de los rincones más remotos de Estados Unidos. Se empapa de todos los artistas, músicos y cantantes más diversos, especialmente folk. Se obsesiona con uno de ellos, Woody Guthrie ( al que poco después conocería personalmente en un psiquiátrico donde le tenían recluido) Al mismo tiempo pasa los días enteros leyendo a los principales autores de la generación beat ( principalmente Jack Kerouac, Neal Cassady y el poeta al que luego conocería en persona Allen Ginsberg ) mientras progresaba tocando una vieja guitarra acústica, a la vez que soñaba cada noche con vivir el estilo de vida intenso, profundo y salvaje de sus héroes "beats".

Cuando comienza la universidad en Minnesota, deja de ir a clase y pasa todas las noches con algún cómplice camarada hasta el amanecer escribiendo prosa espontánea y poesía estilo "beat", mientras tocaba cada vez más y mejor su vieja guitarra.

Por fin, en el crudísimo invierno de 1961, Bobby (que se había cambiado el apellido a Dylan, al parecer en honor al poeta Dylan Thomas) por fin, consigue su sueño. Con apenas 20 añitos, "haciendo dedo" y con poco más de un par de dólares en el bolsillo, más su vieja guitarra, consigue llegar a New York. En concreto al famoso barrio de Greenwich village. El epicentro cultural de la capital cultural del mundo en aquella época. En las frías calles, cafés, pubs y locales de ese emblemático barrio se respiraba el ambiente creativo y libertario "beat" por todos los lados. Un auténtico hervidero artístico y cultural donde cada tarde/noche, multitud de artistas, poetas, actores y músicos absolutamente "amateurs" salían al escenario a expresar o mostrar libremente su arte. Con el único apoyo de las pocas monedas ( si es que se daban) que caían en su sombrero y buscando dormir en cualquier rincón que alguien les ofreciera, para al día siguiente levantarse y volver a empezar otro nuevo día y otra nueva noche.

Esos si que eran "indies", ¿eh? no los de ahora. Sólo que no existía ese nombre. Sólo quería seguir los cantos de sirena de los míticos de la generación beat. Pero los 60,s empezaban y en el mundo, en particular en USA  las cosas iban a cambiar muy rápida y radicalmente....y de qué manera.
Resumiendo, Dylan tras tocar  siempre en último lugar  en lugares míticos como el "café wha?" ante escasas personas, rápidamente va progresando a velocidad de vértigo. Empieza a llamar la atención de cada vez más gente por su forma de cantar y por las cosas que decía ( auténticas pequeñas grandes joyas literarias, que escribía continuamente y que por primera vez en la historia un cantante "folk" expresaba.)

Empezaba a llamar poderosamente la atención como un chico de tan sólo 20 años era capaz de escribir esas historias tan reales, crudas y desgarradoras sobre la calle, sus gentes, sus sueños, miedos, inquietudes y miserias. Esa capacidad introspectiva de diseccionar y analizar los sentimientos y emociones del alma humana, con esa poética literaria no era normal en una persona tan joven y con tan poca vida a sus espaldas. Era una especie de sabio urbano escondido en un cuerpo de 20-21 años.  John H.  Hammond, el célebre manager de Johnny Cash, inmediatamente lo fichó para Columbia records, con el apoyo y admiración que ese chaval también empezaba a despertar en el mismísimo J. Cash. En 1962, con 21 años saca su primer disco "Bob Dylan".

Esa capacidad sobrenatural se fue dirigiendo cada vez más a la descripción de los menos favorecidos y las circunstancias que le rodeaban. A medida que pasaba el tiempo, Bob empezó a desarrollar una capacidad cada vez mayor y mejor para captar los cambios sociales y políticos que se iban produciendo a su alrededor. Incluso era capaz de intuirlos o vaticinarlos, como lo demuestran canciones como " A hard rain,s a gonna fall " o su clásico "Blowin, in the wind", que se convertirían no sólo en himnos de su generación, sino en la banda sonora de las imágenes inolvidables de aquellos convulsos años que cambiarían poco después el mundo, suponiendo un punto rupturista de inflexión que ha llegado hasta nuestros días.

Para entonces, era inevitable que Bob Dylan se relacionase con los cantantes folk de izquierdas y de movimientos por la lucha de los derechos civiles y sociales, que pasaron a llamarse "cantantautores protesta". Acompañado de una de sus más firmes activistas, la icónica Joan Baez, se hicieron muy buenos amigos ( probablemente amantes)

Bobby estuvo en 1963 en la famosa marcha de Washingthon, donde actúó tras el célebre discurso de Luther King, que acabó con el mítico " I have a dream". Poco después, en noviembre de ese mismo año, se produjo uno de los acontecimientos que más marcaron a USA en aquella época; el asesinato del presidente Kennedy. Además aumentaban los disturbios raciales, las cargas policiales ante los movimientos protesta en universidades como la de Berkeley, el comienzo de la guerra de Vietnam y la lucha por los derechos humanos y de igualdad que estaban saturando un clima cada vez más tenso e irrespirable.

Mientras Bob Dylan, sin pretenderlo se había convertido en el ídolo de la juventud rebelde contracultural de su tiempo. Todos querían ser como él, acercarse a él, saber más de él. En definitiva todos querían más de él.

Para 1964, Dylan se encontraba absolutamente harto y hastiado. Personalmente, creo que como a muchos norteamericanos, el asesinato del prometedor Kennedy le dejó muy tocado.

Empezó a distanciarse cada vez más. Los artistas folk de izquierdas le reclamaban una y otra vez para que tocase en festivales y  congregaciones protesta. Definitivamente, la etiqueta de cantautor protesta o izquierdista  no la soportaba más. Fue entonces cuando se rebeló y declaró públicamente "no ser el criado de izquierdas de nadie. Soy un trovador independiente" y sobretodo aquella genial frase sorprendente para alguien tan joven con la presión social de entonces. Algo que aún hoy en día muchos ilustres adultos teóricamente formados no entienden cuando hablan de política. Dijo.." No entiendo derecha e izquierda, blanco o negro. Sólo entiendo arriba y abajo. Lo que intento es estar lo menos abajo posible mientras intento dejar de pensar en algo tan trivial como la política" ¡¡GENIAL!!!

A sus sólo 23 años, Dylan se desencantó de la maraña siempre confusa y manipuladora de la política. Eso no quiere decir que muchos de sus textos y canciones se inspiraran y basaran en los desfavorecidos o en las injusticias. Simplemente él operaba en otra dimensión. Al fin y al cabo Bobby era un artista libre y quería seguir progresando como tal a la vez que como persona, sin que nadie le tuviese que decir qué hacer o cómo pensar. Ese principio irreductible lo ha llevado hasta nuestros días. Eso tiene mucho mérito y me parece digno de admiración.

En 1965, Dylan decide dar el paso. Cambia radicalmente. Entra en el estudio y en tres días graba el álbum "Bring it all back home" que junto al posterior "Like a Rolling Stone" y "Blonde on blonde" (1966) supondrían su definitivo paso a la música eléctrica. Cambió sus letras protesta por otras más abstractas y surrealistas. Se empezó a mostrar arisco y distante con la prensa, fans y sus problemas con sus antiguos colegas de la música "folk" fueron aumentando.

No sólo se alejó de Joan Baez, la cual parece ser sigue aún hoy en día resentida, sino que empezó a alternar con The Beattles ( especialmente con John Lennon) y otro tipo de músicos más innovadores. Antes de emprender la famosa gira de 1966 ( de la que se han cumplido ya 50 años) ya en 1965 fue abucheado, insultado en diferentes conciertos, como en el festival folk de Newport, donde al tocar unas canciones con la guitarra eléctrica, el mítico "folkie" Pete Seeger, estuvo apunto de cortar los cables con un hacha. Cuando se empezó a preparar la famosa gira internacional de 1966, la mayoría de sus músicos acompañantes declinaron ir por no poder aguantar la presión y sentir miedo. Miedo, no es precisamente una palabra que entre en el vocabulario de nuestro Bobby. Así que reunió a otros músicos, que posteriormente formarían la mítica "The band" y comenzaron la gira. Los abucheos, silbidos e insultos no pararon allá donde fueron. Los enfrentamientos verbales con la prensa fueron antológicos. Pueden encontrarse muchos de ellos en " YouTube". Nadie podía con Dylan a nivel verbal. A él siempre pareció no afectarle las cosas. No obstante cuando se acercó el mítico último concierto en Londres ( según la discográfica) hasta al propio Bob se le veía realmente tocado. Cansado, harto, demacrado, falto de horas de sueño y muy irascible. Cuentan que quería dejarlo durante varios años. Luego su accidente posterior de moto le ayudaría involuntariamente a que así fuera.

Finalmente llegó el mítico directo "London 1966" ( uno de los directos más vendidos de la historia)Era el último de la gira. La primera parte del directo fue en acústico y la segunda parte eléctrica, con una rabia, intensidad y furia que aún hoy en día al escuchar el disco te estremece. Al salir a tocar la última canción "Like a rolling Stone" ( ver video de cabecera) es cuando se produjo el famoso incidente. A parte de los continuos abucheos, alguien de entre el público le gritó el ya célebre "JUDAS!" al que Dylan contestó mientras comenzaba la última canción con su característica displicencia un...." I DON'T BELIEVE YOU.YOU,RE A LIAR" que se puede escuchar perfectamente en el disco.

Decir que todo lo que aquí se ha comentado fue narrado cinematográficamente de manera magistral, como no podía ser de otra manera por el gran Martin Scorsese en su magnífico "No direction home" ( 2005)  donde de la mano de Bob Dylan emprende un viaje fascinante a la Norteamérica de aquellos primeros años de los 60,s, en plenos movimientos contraculturales que cambiaron el país y por extensión gran parte del mundo hasta nuestros días. Con imágenes inéditas y de archivo, entrevistas y apariciones del propio Dylan, meticulosa y perfectamente escogidas, consiguiendo trazar un fresco fílmico realmente apasionante e instructivo. Absolutamente recomendable e imprescindible para quien quiera no sólo conocer de dónde vino todo y cómo se produjo, si no para cualquier amante del buen cine y del buen gusto en general.

Antes de terminar, me gustaría resaltar porqué se considera a Bob Dylan el maestro de maestros y con casi toda seguridad uno de los grandes genios en general del s.XX particularmente, también de lo que llevamos del XXI.

Como se ha dicho en multitud de ocasiones, fue el primero en introducir "cerebro" y contenido real en el pop y en el rock. Hasta entonces, incluso los cantantes de blues, folk o country no decían gran cosa en sus canciones. No olvidemos que al margen de ser un excelente músico, Dylan básicamente era un escritor, un trovador literario con una impronta personal única. Un visionario del imaginario particular y colectivo excepcional a lo que sabía ponerle palabras de una forma que nadie podía. Era y es capaz de expresar con palabras y acordes de guitarra  los acontecimientos interiores y exteriores que nos afectan a todos de una forma sutilmente inteligente, atrevida y mordaz.

Como dice un verso del propio Bowie, quien dedicó un tema al gran Bobby, en "Song for Bob Dylan" de 1971; " Te sentaste detrás de millones de ojos y les contaste lo que veías".

Al margen de esto, Dylan fue el impulsor del modelo de artista constantemente cambiante, inquieto e innovador en el mundo de la música moderna. Guiándose sólo por su instinto, al margen de modas.
Es evidente que de todo esto, tomaron buena cuenta los que vinieron detrás. Lennon, Bowie,Tom Waits o Bruce Springsteen son buenos ejemplos de ello.

A parte de la forma única, transgresora e innovadora de componer, encajar esas tremendas historias en compases de una canción pop o rock, sus armonías, tonalidades o acentos vocales son otra muestra de un genio único que transformó la música pop y rock al mismo tiempo que se iba transformando a sí mismo continuamente sin parar. Y luego, por supuesto, su carisma y personalidad. Algo que se tiene o no. Y sí, Bobby lo tiene.

Para ilustrar todo lo extensamente comentado, hemos escogido dos temas subtitulados en el video de cabecera.

El primero, considerado uno de los himnos musicales más grandes de la historia. El clásico, "Like a Rolling Stone". Una explosión vital de energía que cuenta una historia dura sobre una chica que vivía en la abundancia, se reía y despreciaba a los desfavorecidos, hasta que la caprichosa vida le puso a mendigar por las calles. 

Lo apasionante de este tema, según se cuenta, es que en principio era una novela corta de 35 páginas que Dylan había escrito en una noche y que al final le convencieron para que la comprimiese en una canción de 5 minutos. Aquí tenemos un ejemplo de lo que era y es capaz de hacer este nuevo premio nobel. Sí, aunque a alguno les escueza.

Por cierto, muy importante comentar, que el "Like a Rolling Stone" que podemos disfrutar en el video de presentación pertenece a ese mítico último concierto en Londres de 1966. También forma parte del film que hemos recomendado de Scorsese "No direction Home".

De hecho, en el film, aparece el anteriormente aludido insulto y su correspondiente réplica. Pero, en el video que aparece arriba, no. Es justo después de ese incidente.

Posteriormente dejamos otro tema de Dylan "Abandoned love" subtitulado, donde podemos disfrutar no sólo de otra letra excepcional, si no de una excelente fotografía que nos sirve para darnos una vuelta por aquellos mágicos años 60,s y posteriores 70's con su maravillosa y siempre impactante estética, así como por la biografía del protagonista.

Tras ese fatídico 2016 que se nos ha llevado a muchos grandes no sólo de la música; Bowie, Lemmy, Prince, Leonard Cohen ( el último en caer) por citar algunos o gente irrepetible a la que la humanidad debe tantísimo como Muhammad Alí.

Celebremos que con 75 años siga dando conciertos en su famoso "never ending tour" por todo el mundo, el genio de genios, el maestro de maestros. ¿A quién le importa el nobel?
Importa que siga acrecentando su leyenda entre nosotros.

Y que dure....


Actualidad: D-Generation




Esta excepcional banda  neoyorkina con raíces, originariamente punk-rock, es uno de esos ejemplos de extraordinario grupo que cuenta con una importante legión de fieles adeptos, así como  con magníficas criticas, pero que no han logrado ni la mitad del éxito que claramente  se hubiesen merecido a lo largo de su trayectoria.

Arrancan en 1991, con un estilo punk-rock claramente definido. Tras sacar 3 álbumes a lo largo de la década de los 90,s, la banda desaparece del mapa. Probablemente el motivo fuese precisamente ese, el desencanto por no haber obtenido la retribución y reconocimiento esperado, e insisto, merecido.
Tras 17 largos años de espera y rumores, sobre todo en 2011, donde se dejaron ver por varios festivales y conciertos ( alguno de ellos, aquí en España) se habló de su nuevo retorno discográfico. Al parecer, lo tenían prácticamente cocinado, pero por distintos motivos todo se quedó en una vaga ilusión.

Por fin, a finales de este último verano, el grupo lanzó su cuarto álbum de estudio con su correspondiente gira. Tras mucho tiempo de espera las expectativas ( como en el caso de los también , hace tiempo comentados "Redd Kross") se dispararon.

"Nothing is anywhere" (2016) en relación con sus discos de los 90,s ha cambiado, como los tiempos. Puede que haya perdido algo de esa original propuesta explosiva y vital, pero se trata de un gran disco. Sin duda de los mejorcito del último año.

En mi opinión, la colección de 13 canciones que constituyen el nuevo lanzamiento, mantienen gran parte de su esencia y ganan, quizás, en melodía y variedad de registros. Madurez, en definitiva.
En este caso bien se podría aplicar el viejo tópico de que " crece o premia la escucha reiterada". Así es. Hay muchas canciones que te van enganchando poco a poco hasta quedarse atrapadas por un tiempo en tu cabeza. Muchas tienen esa elegancia y entusiasmo melódico que siempre les ha caracterizado. De hecho, creo que su primer single de adelanto se queda muy atrás, cuando con el tiempo te vas haciendo con el resto de temas. Buen ejemplo de ello es el que hemos escogido para el  reactualizado play-list , "Not goin´ back".

Para dar a conocer al grupo, como presentación hemos escogido un video de un tema del nuevo disco, "Militant" para pasar a continuación a disfrutar con el que, casi por unanimidad, puede ser considerado como uno de sus grandes himnos de siempre," No way out". Un excelente trallazo, de los que te pone las pilas rápido y que no puede faltar en cualquier fiesta sonora o reunión musical que se precie.

"No way out" pertenece, en mi opinión, a su mejor trabajo, "No lunch", de 1996. Aunque algunos lo conocimos un par de años más tarde, siempre se ha quedado en nuestra retina, pese al paso de los años.

Como podemos apreciar en el video de este extraordinario tema, el grupo hace gala de una presentación estética y sonido, que en aquella se dio en llamar "glam-punk rock", por el uso e influencia "neo- glam" que como en otros casos comentados ( Garbage, Turbonegro,NIN, el mejor Marilyn Manson, el propio Bowie de aquella época, etc...) impregnó en muchos casos la escena musical de finales del pasado milenio.

Disfrutemos pues, de ello.

Actualidad: Green Day




"Revolution radio" (2016) es la nueva entrega de este incansable trio californiano.

Hablar de Green Day, hoy en día, inevitablemente te lleva en la mayoría de los casos a la controversia o al enfrentamiento verbal. El argumento que siempre esgrimen sus detractores es que el rumbo tomado por esta excepcional banda en los últimos 15 ó 20 años nada tiene que ver con lo que supusieron en sus comienzos, donde ahí si parece haber unanimidad de criterios.

A sabiendas de que en este caso, me cuesta ser "objetivo" porque es una banda que adoro y que inevitablemente llevo integrada a mi vida, ya que somos de la misma edad y he crecido escuchando su música y  por tanto viéndoles crecer, intentaré dejar al lado sentimentalismos, nostalgias y ser honesto en mi opinión.

No hace falta ser un lince para poner sus dos primeros discos, en especial "Kerplunk" (1992) o aquel magistral "Dookie"( 1994) con el que estallaron y consiguieron el éxito total y ver que suena diferente a lo más actual.

 Aún recuerdo perfectamente cómo estalló aquel discazo y cómo se fue corriendo la voz de que algo nuevo y lleno de energía estaba invadiendo el panorama musical. Cómo lo escuchábamos todos los días mientras íbamos a clase o nos acompañaba en cualquier momento de nuestra rutina diaria, llenándola de alegría y excitante color.

Siempre tuve claro, por aquellos años, que tanto ellos, como los inolvidables "Rancid" u "Offspring", suponían con ese "neo-punk", un contrapunto clarísimo a la a veces excesivamente depresiva escena "grunge" encabezada por Nirvana, Pearl Jam y Alice in chains, principalmente ( aunque en el caso, sobretodo de estos dos últimos grupos citados, siempre me parecieron fantásticos, enormes y de muchísimo nivel.)

Otro de los manidos argumentos a los que recurren sus detractores es que se han ganado a un público adolescente o muy joven, en la mayoría de los casos desconocedores de sus raíces e influencias o directamente(según algunos) "de todo", entre otras razones porque la enorme mayoría ni siquiera habían nacido cuando estos fenómenos de forma prematura comenzaron su andadura. ¿Qué vamos a hacer? Nadie nace sabiendo y conociendo las cosas, sino que éstas, si se da el caso, se van encontrando a lo largo del camino. Aunque muchos ni siquiera "tendrán la suerte" de conocerlas.

Como ya se comentó en este blog, hace casi 4 años, Green day, oficialmente comienzan siendo unos quinceañeros en torno a 1987-88. En aquella formaban parte de la escena punk-rock californiana que explota muy a finales de los 70,s y sobre todo a principios de los 80,s. Donde todo era absolutamente independiente, puro, sudoroso y en ocasiones hasta rozaba lo violento, donde público y grupos se fusionaban de manera muy genuina y física. En ocasiones entremezclándose con el incipiente "hard-core" de "Black Flag" y su entrañable "Henry Rollins" a la cabeza.

Resumiendo, Billie Joe y Mike Dirnt (bajista) se conocieron en el instituto y se hicieron íntimos amigos. Tras pasar por amagos de fugaces bandas, oficialmente forman el grupo. Se lanzan a la carretera, llevando el estilo de vida independiente que marcaban los cánones de su movimiento. Viajaban en una furgoneta destartalada, en ocasiones conducida por alguno de los padres o familiares de éstos y durmiendo en casa de algún fan o directamente en donde podían. En 1990, sacan su espectacular primer disco, ya con el batería (Tré Cool) de manera definitiva entre sus filas. Algún veterano periodista, recuerda verles girar en esas condiciones por España, ante apenas un puñado de personas en algún modesto local.

En 1992, con su segundo grandioso disco, el antes aludido "Kerplunk", siguen avanzando, llamando cada vez más la atención, pero aún bajo el mismo sello y estilo de vida independiente (posteriormente, pondremos ejemplos de aquella época.) La gran oportunidad se les presenta en 1994 con su tercer trabajo, el aclamado "Dookie",donde pese a sufrir amenazas e insultos de traición a sus principios "punk" deciden fichar por una gran discográfica. A partir de ahí, con tan sólo 22 años, pero con mucha carrera ya a sus espaldas, comienzan su camino al estrellato. Empiezan a aparecer en todos los programas, prensa y festivales más importantes del planeta y desde ahí,hasta ahora.

En mi opinión, donde deciden pegar un giro a su música, siendo más atrevidos, explorando otros terrenos más melódicos, pero sin renunciar a su sonido y esencia única, que nunca han perdido, es a partir de su espectacular lanzamiento "American Idiot" ( 2004) del que salieron mucho más que airosos, y de qué manera. Esa obra magna, a la altura del célebre "Dookie" o incluso más, resultó ser un álbum conceptual, casi una "ópera punk-rock", con canciones grandiosas y diferentes, pero funcionando o formando parte de un mismo engranaje sonoro y estilístico. No se si se podrá hablar casi de obra maestra, pero desde luego, sólo hay que escuchar de un tirón el disco de principio a fin, a lo largo de sus 53 minutos, sin prejuicios para darte cuenta de que estás ante algo absolutamente extraordinario y fuera de lo común.

Igualar ese momento de su carrera se me antoja casi imposible, aunque aún me espero cualquier cosa de ellos.

Desde esa perspectiva, sus siguientes trabajos no llegan a ese nivel, pero siempre te dejan grandes temas y trallazos que demuestran seguir fieles a su esencia y a sus principios.

Pese a lo que puedan opinar parte de los críticos o antiguos seguidores, en mi opinión, simplemente han evolucionado con la edad y con los tiempos. En especial, su líder, Billie Joe Armstrong se ha ido destapando como un compositor cada vez más brillante, destacando por unas melodías cada vez más redondas y pulidas, que le acercan en muchos casos más al pop.

No creo que ni Billie, ni sus dos inseparables amigos y miembros del grupo, tengan que demostrar a estas alturas de su carrera ante nadie, la pasión que sienten por la música y por todo lo que hacen. Se nota que en cada disco hacen lo que les sale desde dentro con una honestidad, que a mi parecer, te podrá gustar más o menos, pero se percibe como absolutamente verdadera.

El hecho de que hayan conectado con un público de otra generación hasta el punto de que se hayan convertido en sus más fieles seguidores, no creo que sea algo calculado, ni buscado. Ha llegado así, y a mí me parece bien. Mejor eso que nada, o algo peor. Si eso puede ayudar a que muchos "teenagers" descubran y mantengan vivas sus influencias o similares, mejor que mejor, sobre todo en los tiempos que corren.

No hará falta que recuerde el amor que siente Billie por el rock,n,roll en general ( consiguió reunir a "The Replacements", puso de nombre "Joey" a uno de sus hijos, en honor al malogrado "singer" de The Ramones, se involucra en constantes proyectos paralelos, como su banda "Foxboro hot Tubes", etc.)

Volviendo a su último disco, sacado el pasado mes de octubre, sin ser un gran discazo,  nos encontramos con el siempre presente trallazo punk-rock ( en este caso un "hit" quizás un pelín comercial,"Bang Bang) del que no se puede negar que siempre consigue "ponerte las pilas", algo que parece no costarles mucho manufacturar en cada entrega.

En general, me parece un disco que cuenta con muy buen gusto y con un cierto aire nostálgico y melancólico en algún tema melódico, propio del que ya bien entrado en la cuarentena, comienza a ver la vida con la perspectiva diferente del siempre difícil paso de la juventud que se va escapando lentamente dando paso a una época más madura, siempre compleja de entender y afrontar. Ejemplo de ello, podemos encontrarlo en la excepcional "Outlaws" ( no perdérsela) o en uno de los videos que ponemos en cabecera "Still breathing", para a continuación mostrar el video del anteriormente citado "hit", "Bang Bang". Tampoco falta el típico tema, "Troubled times" que alude  a estos tiempos convulsos de la política norteamericana, que por desgracia, me temo se avecinan y que ineludiblemente nos afectará a todo el mundo.

No quisiera acabar de hablar de este gran banda sin que mostrásemos en imágenes dos buenos ejemplos de un par de temazos de sus primeros discos. De esta manera, quizás pueda ayudar a algún joven seguidor a que conozca la calidad y el sonido acelerado de sus primeros trabajos.
Así, pinchando aquí, podemos disfrutar ensamblados en primer lugar, del demoledor "Don,t leave me" de su primer disco de 1990, con repaso fotográfico incluido de aquella época, para pasar posteriormente a disfrutar de un directo de aquella época con "One of my lies" del segundo disco de 1992.

Por cierto, confirmada está su presencia el 7 de julio de este 2017 en el Mad Cool Festival de Madrid, con quizás alguna otra fecha aún por decidir en España.

Merece la pena disfrutar de sus directos. Tuve la oportunidad de hacerlo en el BBK Live en Bilbao en 2013, y sin duda fueron 2 horas largas llenas de pura energía electrificante y contagiosa, sin pausa alguna. De esas veladas que difícilmente se olvidan.

Que sigan alegrándonos la vida por mucho tiempo más.

Actualidad: The Rolling Stones



Sus "satánicas majestades" vuelven después de 11 años a entrar en el estudio. La idea no podía ser más original.

Este nuevo disco de título "Blue and lonesome", lanzado en el último mes de diciembre del pasado 2016 ha resultado una agradable sorpresa para el mítico grupo más longevo de la tierra (con el mérito que eso conlleva).

Sorpresa, porque han decidido volver a sus orígenes más puros y esenciales. Vuelven al blues original de Chicago de donde se inspiraron y gracias al cual, decidieron formarse como banda, allá por el ya lejano 1964.

Consiguen capturar el sonido de esa mítica época del blues, sin pretender sonar excesivamente actuales en la producción y acercándose al sonido más puro y analógico de  aquella época. El sonido y el aroma que desprende el disco te atrapa desde el principio, aunque no seas un gran fan del blues más primitivo, por su delicadeza y personalidad.

Sin duda, no podríamos cerrar el 2016 con un disco mejor.

En este nuevo álbum, entremezclan "covers" de los míticos bluseros negros de Chicago de los que bebieron siendo unos adolescentes y gracias a los cuales hoy existen.

Así homenajean a colosos de la talla de Moody Waters, Howlin´ Wolf, Littel Walter o Jimmy Red entre algún otro. Para entender mejor de dónde vino todo esto, no se me ocurre otra idea mejor que disfrutar del excelente film "Cadillac records" (2008) interpretado principalmente por los siempre sobresalientes Adrien Brody y Jeffrey Wright. Una película que te encandila y te hace disfrutar muchísimo, a la vez que te sumerge en la apasionante y turbulenta historia de Chess Records, el primer sello comandado por un blanco que dio la oportunidad a que artistas negros del blues, que en aquellos primeros años 50,s eran considerados como propios de "música racial", prohibida en gran parte del país, hasta que Chuck Berry inventara el rock,n,roll y jóvenes blancos y negros llevados por la locura y energía subversiva de esa extraña música, toman el poder, mezclándose y bailando juntos, desafiando así a los policias cuya misión era en los conciertos separarlos. Insisto, muy recomendable.
Volviendo al nuevo disco de los Rolling, sólo apuntar la colaboración de titanes como Eric Clapton y la entrega pasional del grupo, en especial perceptible en la voz de Mick Jagger, que junto a sus compañeros grabaron el disco en apenas tres días.

Como presentación, en la cabecera podemos deleitarnos de dos excelentes videos musicales extraídos de este gran disco.

En el primero,"Rid´em on down, podemos disfrutar de otra gran sorpresa. Nuestra querida y admirada Kristen Stewart da vida e imágenes a este deliciosa pieza blusera, conduciendo "pasada de vueltas" por las calles de Los Ángeles, haciendo alarde de lo gran actriz que es.

Encaja perfectamente con la música de la canción.Pocas o casi nadie podrían haberlo hecho mejor.
A continuación, podemos disfrutar con imágenes en el estudio de la grabación de "Hate to see you go", donde se puede ver a estos veteranos caballeros disfrutar, contagiar buenas vibraciones y mostrar el buen estado físico del que hacen gala.

Actualidad: David Bowie



El pasado 10 de enero se cumplió un año del  triste fallecimiento del Duque Blanco, David Robert Jones, conocido artísiticamente como David Bowie.

El motivo de presentarlo aquí en clave de actualidad, no es sólo a modo de memorándum, sino porque el 8 de enero, fecha en la que cumpliría 70 años, la cadena británica BBC, tenía previsto estrenar un film a modo de documental con el título "David Bowie; the last five years". El director a cargo del proyecto es Francis Whately, el mismo que en 2013 materializó un extraordinario film-documental dedicado al artista británico, aquella vez con el único título de "David Bowie; Five years". En ambos casos, el director quiso hacer un juego de palabras con el clásico tema de Bowie " Five Years" que abre su obra magna "The Rise and fall of  Ziggy Stardust and the spiders fom mars." 

En este último trabajo, al cineasta le vino como anillo al dedo utilizar, esta vez "The last  five years", ya que la mítica canción de 1972, habla sobre un supuesto en el que una inesperada noticia anuncia que el mundo desaparecería en 5 años, intentando narrar o describir la locura apocalíptica que sacudía a la gente ante este ultimátum vital. Por tanto, nada mejor que usar esa misma idea, ya que casi de forma vaticinadora, este vez eran los últimos años de Bowie en la tierra, aunque no conoció su fecha fatídica final hasta 18 meses antes.

Personalmente, cuando me enteré de que el film a modo de documental iba a ser estrenado  con un título tan funesto, directamente no sentí ninguna gana de verlo, por el miedo o la inquietud de ver la terrorífica decadencia final de sus últimos días. No quería ver algo que hurgase en la herida de su oscuro, aunque valiente final.

Pues, nada más lejos de lo que me pude imaginar. El documental, que cuenta con "footages" y material hasta ahora inédito que jamás había visto la luz, así como entrevistas a sus músicos y compañeros más allegados de todas las etapas del "camaleón", respira optimismo, alegría y ganas de honrar un tributo merecido al artista, alejándose de terrenos lúgubres, oscuros y tormentosos.

Jugando con continuos "flashbacks" de sus distintas épocas y etapas, no sólo nos permite respirar, si no disfrutar , apreciar, valorar y admirar más aún la intensísima vida artística y personal de este extraordinario ser, del que ya puedes llevar lustros o décadas leyendo autobiografías, entrevistas y todo el material habido y por haber sobre él, que siempre te sigue sorprendiendo con nuevos detalles y genialidades que no conocías del todo bien y que siempre te aportan algo nuevo. Definitivamente, con este artista nunca hay suficiente. Siempre parece esconder alguna  nueva sorpresa, algún giro más de tuerca donde parecía imposible. Algo nuevo de lo que aprender. Y esto en dicho film, sucede.

Dejaremos, aquí, el enlace desde el cual se puede acceder a esta ambrosía fílmica. Advertir que está en inglés original. Especialmente recomiendo los primeros 12 minutos aproximadamente, donde a parte de un espectacular montaje de imágenes unidas a  una soberbia mezcla de diversos temas del artista, hacen que constituyan en su conjunto una experiencia audiovisual intensísima, ejecutada de manera exquisita y con un llamativo buen gusto por parte del director.

En esos primeros 12 minutos, se nos presenta la última gira que emprendió Bowie en 2003-2004. La más larga de su carrera. Vemos a un David lleno de energía y cargado de ilusión a sus entonces 56 años, como casi no lo había estado nunca cuando era mucho más joven. Sus propios compañeros comentan que no habían visto a un artista de gira así con los años que tenía encima nunca en su vida.

Hay imágenes inéditas preciosas que muestran a Bowie, en plena gira en la carretera, comprando cosas en gasolineras, gastando bromas sin parar a sus compañeros y con un entusiasmo que no es habitual en muchas otras "rockstars", siempre tan altivas y distantes. La mayor parte, ni siquiera se muestran en público, tan cercanos. Como muestra el film, el artista simplemente estaba intentando disfrutar de cada momento, de cada concierto, de cada ciudad, de cada canción, de cada segundo de su vida.

Pero, la gira se hizo muy larga. Viajando en tren o en el autobús de la banda, por el famoso pánico que tenía  a volar. Lo dejaba todo cada noche, con shows de casi 2 horas y media por lo general. Es entonces cuando se le empieza a ver poco a poco más agotado y frágil. Llegó el fatídico Hurricane festival en Alemania, el 25 de junio de 2004 ( del que por primera vez se muestran imágenes) y no se le veía bien. Al acabar el concierto, sufrió el famoso ataque cardiaco del que tuvo que ser intervenido de urgencia crítica. Se canceló la gira.Se retiró de todo. Ahí comienza el  principio de la cuesta abajo cuyo final encontró hace un año.

Aunque el documental también muestra los ensayos de su obra "Lazarus" en Broadway y partes del trabajo de su último disco, cuando sabía que le quedaban horas de vida, las imágenes muestran a  una persona que jamás perdía la sonrisa y las ganas de vivir. Lo que deja bien claro el film-documental, es que Bowie, era una persona que supo disfrutar y reírse de la vida, así como de la propia muerte. Por tanto, documental absolutamente recomendable.

En este último año tras su muerte, mucho se ha escrito y dicho sobre los 12 largos meses de un mundo sin Bowie. Para la inmensa mayoría de críticos y fieles seguidores, un mundo carente de la fantasía, la imaginación, el colorido, la felicidad y la luz con la que llenó y transformó no sólo a éste, si no de paso a nuestras vidas y a nuestros corazones. Algo que ya nunca volverá a ser igual.
No quisiera repetirme, pues ya le dedicamos un emotivísimo y sincero tributo de despedida en su momento, al que se puede acceder pinchando aquí .

Simplemente, resaltar las pistas que nos fue dejando a modo de mensaje a lo largo de su intensísima vida, ya no como artista, si no como persona, como filósofo, como gran conocedor de la propia vida y que podemos por tanto entender como gran maestro de ésta y de la que todos podemos aprender.

Como bien dijo un conocido crítico musical, que caló perfectamente al personaje, mucha gente (incluyendo gran parte de sus seguidores) probablemente sólo ven en Bowie un artista, un músico que escribió grandes canciones. También pueden ver una serie de imágenes impactantes y transgresoras. Pero era muchísimo más que eso. En su forma de entender y afrontar la vida tenemos la clave. Hasta tal punto esto ha sido un caso tan inusual y extraordinario, que incluso capturó la atención y la fascinación del reputado filósofo inglés Simon Critchley. Uno de los más importantes del s.XXI, quien tras declararse fan desde niño ha dedicado un libro a intentar diseccionar y poner palabras a la enorme riqueza y  profundidad interior de este extraño y genial ser.

Estamos ante una persona brillante, sofisticada, compleja, culta y atormentada, que a lo largo de su vida, fue capaz de superar su constante sentimiento de inautenticidad y alienación, buscando formas constantes de autodescubrimiento, de  superación de sus propios miedos y límites. De huida y búsqueda constante, a través de cualquier elemento cultural, artístico y creativo que le pudiese llevar a otras formas posibles de expresión y realización de su propio ser.

Sobrevivió a sus traumas, miedos, problemas emocionales, de infancia, de realización, matrimoniales, adicciones, el peso de la fama, ruinas derivadas de traiciones financieras y otras existenciales, sublimando constantemente éstas ( utilizando literalmente el término freudiano) a través de la creación artística, de la música, de su insaciable capacidad de reinvención, innovación, de la búsqueda constantemente inquieta de todo tipo de material procedente de cualquier ámbito de la cultura, arte o filosofía. Consiguió salir siempre airoso de cualquier circunstancia, gracias al incansable impulso alojado en su interior que le llevó a una constante necesidad de autorealización, transgresión  y a la búsqueda de otras formas de poder ser él mismo. Eso fue lo único que le importaba, luchar por hacer algo relevante artísticamente que le llenase como creador y como persona, que ni el dinero, los excesos, las modas y la fama pudieron nunca satisfacer.
Y lo logró, como dice Critchley..." consiguió hacer de la vida algo menos trivial durante un periodo de tiempo tremendamente largo".

Siempre salió victorioso, sonriendo, provocando, rompiendo los códigos, reinventándolos, lleno de intensidad vital, hasta el punto de que se burló descaradamente de la propia muerte.
Haciendo suyo el lema de que "Estamos aquí para reírnos del destino. Vivir con tanta intensidad nuestra vida que la muerte tiemble al recibirnos."

Quizás, tras lo expuesto, podamos entender porque tantos jóvenes ( no sólo de su generación) a través de esta posición ante la vida, lograsen conectar con su mensaje y así poder encontrar un lugar en este mundo, una forma diferente de poder gritar orgullosos, ¡Ser uno mismo!

No se me ocurre mejor forma de ilustrar estas palabras con la elección de los 2 videos ensamblados que mostramos en la presentación. Me resulta muy difícil poder escoger entre casi un centenar que dejó en su obra. Pero qué mejor forma de rememorar la fecha de su desaparición que viendo como conseguía transgredir y provocar a todos los niveles, siendo absolutamente "underground" y sutilmente insolente, riéndose de si mismo y de los convencionalismos sociales. Creo que podemos captar esto a través del primer video "Jean Genie" (1973) con grabaciones de su gira americana ( bastante conocido) seguido de otro poco conocido "DJ" (1979)... Atención aquí, cuando se entremezcla con "la nocturna fauna humana" en barrios underground neoyorkinos, acosado de todas las formas posibles, pero desenvolviéndose con una naturalidad que asusta, disfrutando del contacto ajeno, algo inaudito en una estrella del rock, más por aquellas épocas.

Actualidad: Ty Segall



Son muchas las veces en este blog que hemos dejado escapar la oportunidad de hablar de este fenómeno con ciertas dosis de genialidad.

Como sabemos, estamos en el mejor de los casos viviendo una época de "revivals" continuos.
La eterna discusión. Sí, parece claro que en los últimos prácticamente 20 años, nadie ha inventado un sonido o estilo que alimente una escena o movimiento concreto y definido, como ocurría "a patadas" en las anteriores décadas, donde cada poco salía algo nuevo.

Pero en mi caso, no soy de los que se hunden en un mar de lamentos nostálgicos. Sí, está claro que la música rock o pop ha salido herida de muerte desde la irrupción brutal de internet y las dichosas descargas. Probablemente no se vuelvan a repetir décadas como los 70's con casi una decena de estilos y géneros diferentes ( por poner un ejemplo) y con esas brutales bandas y artistas que dejaron una huella y legado que parece ser imposible de repetir. Es normal, en el contexto en que nos encontramos. Pero, desde el optimismo soy de los que sin negar algo tan apabullantemente evidente, sigo pensando que se siguen sacando buenos discos, haciendo buenas canciones, aparecen nuevos músicos y formaciones con mucho talento.

También es cierto, que esas ganas de que algo nuevo nos vuelva a "volar la cabeza", hace que muchas veces lancemos demasiado pronto las campanas al vuelo, ante gente joven que parecen prometer algo suficientemente fuerte que se diluye lentamente y parece que no acaba de cuajar.
El caso de Ty Segall, sobre todo después de este último discazo que acaba de sacar hace algunos días, creo que se confirma como uno de los talentos, si no el que más,  que en tiempo récord está dejando una impronta cada vez mayor con su hiperactiva productividad musical. Ya sólo por eso, merece mucho la pena resaltar lo que este músico californiano de 29 años está haciendo en esta última década.

Un tipo cuyas influencias van desde el garaje o punk extremo del mismísimo GG Allin o Black Flag, pasando por Black Sabbath o Kiss, por la psicodelia sesentera de Pink Floyd y acabando en artesanos de la talla de Marc Bolan, David Bowie, Neil Young, The Beattles o The Kinks,  de cuya coctelera resulta grabar decenas de temas excelentes, otorgándoles esa aureola propia de la que hace gala y que le diferencia claramente del resto, con su estilo y sonido tan personal.

Un tipo que lleva desde 2008, 9 álbumes editados, más varios Eps y singles, así como otras tantas obras en sus proyectos iniciales, paralelos o colaboraciones. Cada cual mejor, cuyo listón se empeña en superar cada vez más (como lo demuestra éste, su último disco). Estamos hablando de un tipo que saca casi disco y medio al año ( entre unas y otras cosas), algo, que como bien dijo en una entrevista, era algo habitual en la historia del rock ( Rolling Stones, Neil Young, Bowie, Dylan, Kinks,etc..) Sí, pero eso ya no ocurre. De hecho, yo casi ni lo recuerdo en vida, salvo excepciones de veteranos que siempre siguieron su propio código.

En definitiva, tras esta presentación, está claro que tenemos que hacernos eco de que algo está pasando ya desde hace tiempo, y que la cosa va en serio.

A parte de varias formaciones con las que comenzó o luego se adjuntó, Ty Segall saca su primer LP en 2008, curiosamente con el mismo título homónimo que su último trabajo de 2017, como si quisiera cerrar un ciclo. A saber lo que estará pasando por la cabeza   de este adicto al eclecticismo sonoro y a su puesta en marcha.

Entre estos 9 álbumes, destacar "Manipulation" (2014) su disco más exitoso y como contrapunto su posterior " Emotional mugger" (2016), más árido y difícil, pero no por ello menos apasionante. Disco y título que dedicó como crítica a la excesiva presencia de la tecnología en la vida humana y su consecuente "deshumanización".

Descubierto y apoyado por John Dwyer (líder de Thee Oh Sees) con quien comparte tendencia musical, acabó fichando para su sello discográfico.

Su último trabajo, con el que comienza este 2017, es un disco redondo y más maduro que el resto, en mi opinión. Ya que entremezcla con un gusto exquisito temas más acelerados y potentes como el escogido en el video y play-list "Break a guitar" ( pepinazo) o "Thank you,Mr.K",con otros más melódicos y cuidados que recuerdan mucho a Marc Bolan & T-Rex al igual que un cierto aire a "The kinks", como el que presentamos a continuación del anterior, éste de título "Orange color queen". Ambos son presentados en directo en el estudio con su formación.

Por último reseñar, cómo no, sus extraños, surealistas, psicodélicos, lisérgicos y absolutamente independientes videos musicales, reflejo de su más que peculiar e intenso mundo interior. Hay un montón en la red. Destacaría..."Girlfriend", "Cents", " Goodbay Bread",etc... En ese sentido nos recordaría a los también californianos "Fidlar", presentados hace no mucho en este blog.  De hecho, hay momentos en que su música converge. Aún así, la de Ty Segall siempre es más compleja y caleidoscópica.

Como ejemplo de 2 de los temas más enérgicos de su primer trabajo,"Ty Segall" (2008), pinchando aquí  podemos disfrutar ensamblados de "The drag" y el inquietante "So alone".

Por cierto, confirmada está su presencia en el festival "Ebrovisión" (31 agosto- 2 septiembre, Miranda de Ebro) Única fecha en España, en principio.

jueves, 9 de junio de 2016

¡HASTA PRONTO, PRINCE!


Lo que llevamos de año 2016 está siendo especialmente cruel con grandes artistas del mundo de la música. No nos da ningún respiro. Se nos va otro GENIO (con mayúsculas) así como nos dejó huérfanos de eso mismo el gran maestro David Bowie.

Genio, genio... Ese término al que se recurre  intentando definir a esas personas con un don sobrenatural y extraordinario para romper todas las reglas y ser capaces de innovar, crear y redefinir todo de nuevo, extrayendo de la nada nuevas ideas y emociones sorprendentes impregnadas de esa magia y ese toque celestial, a partir del cual la vida parece un lugar diferente y mejor del que merece la pena disfrutar.

Genio, genio...esa expresión malgastada quizás demasiadas veces ante cualquier cosa que nos llama de manera inmediata la atención, pero que con el tiempo se desvanece fugazmente traicionando su propia esencia, haciéndonos sentir que realmente no merecía tanto el suspiro.

Quizás esto nos lleve a pensar que en esta sociedad masificada y global donde todo el mundo tiene la imperiosa necesidad de expresar sus ideas, opiniones o emociones, la mediocridad se nos presenta como ese manto oscuro que lo cubre todo y que nos susurra a gritos que realmente hace falta luz, hace falta chispazos lo suficientemente ardientes como para romper ese pesado manto y tocar de nuevo el cielo.

Con la retrospectiva que nos da el tiempo, resulta curioso y contradictorio que con tanto avance tecnológico de la impresión de que casi nada nos suene diferente, fresco...de que nada nos haga vibrar lo suficientemente fuerte como para que nos haga sentir que estamos formando parte plena de algo que realmente hará historia y que quedará como un tesoro eterno del que disfrutar para siempre.

Curioso resulta que siempre se mire para atrás, buscando referentes sobre los que no se sea capaces de construir imperecederos. Quizás porque en medio de tanta sobrexposición e inmediatez fácil, el precio a pagar sea esa falta de entusiasmo, de energía creativa vital que sólo puede ser cocinada a fuego lento, alejada de la prisa, del frenetismo, de la máquina.

Se nos va otro artista innovador, creativo como apenas ha existido. Alguien que construyó su peculiar mundo personal con ramalazos de bendita locura expresados en constantes giros estilísticos y estéticos, con un sello e impronta personal fascinante que aseguraba auténticas exhibiciones de grandeza tanto en estudio como en sus demoledores directos.

Como no podía ser de otra forma su música nunca fue fácil de asimilar en muchos de los casos, pues su procedencia era un magistral híbrido entre referencias de múltiples estilos y colores. Desde influencias del blues o rock clásico como Hendrix o Little Richard, pasando por el funk incendiario de James Brown, P-Funkadelic o Earth, wind and Fire, el pop psicodélico, new wave, dance hasta coquetear con el jazz. Sin olvidar la influencia de grandes y míticas bandas como Queen, Stones o Led Zeppelin entre muchísimas otras.

Como en el caso del genial James Brown, él conseguía aunar y traspasar todos esos estilos y como resultado de ello nos sorprendía siempre con un material absolutamente novedoso y espectacular. Así mismo, su puesta en escena derrochaba elegancia, glamour y energía que casi podía medirse en vatios de luz y potencia. Al margen de su inigualable talento como compositor, no puede obviarse su gran capacidad instrumentalista, en especial como guitarrista donde podría hablarse de auténtico torbellino.

En mi opinión, si tuviese que señalar un artista y una banda que le influyó de manera intensísima y vital, hablaría de Sly (Sly and family Stone) grupo quizás no lo suficientemente valorado, que supuso una auténtica revolución ideológica, musical y estética a finales de los 60's en plena era del amor, donde sustantivándose a la lucha por la igualdad racial, proponían en escena no sólo una declaración de principios acordes con la época, si no una auténtica explosión de colorido, sonoridad y actitud única en la historia, de la que parece que Prince bebió desde su más tierna infancia. Definitivamente, coincidiendo con un famoso crítico musical, se podía decir que Prince fue el Sly Stone de nuestra época.

Aunque sin lugar a dudas, su época de esplendor fueron los 80,s para celebrar y rendir tributo a su vida he preferido escoger una actuación del homenajeado en los "Brits awards" de 2006, en la que da una magistral exhibición de elegancia, sutileza y energía sin igual. En ella, aparecen encadenados temazos como "No fury" , "Let,s go crazy" o su obra más conocida, la ganadora del Óscar "Purple rain".

Acompañados de bailarinas, juegos de luces, presencia impecable y hasta confetis finales nos regala una intensa experiencia musical llena de colorido y emoción.

He querido a continuación ensamblar el vídeo con la mítica actuación de la mencionada banda "Sly and family Stone" en el 68, no sólo para comprobar el parecido e influencia crucial, si no también para dar a conocer más si cabe a esta banda absolutamente fundamental que en plena época de conflictos raciales, como podemos comprobar, empezaba sus directos con el célebre speech  "Don't hate the white, don't hate the the black, If you get bitten, just hate the bite"


¡Gracias Prince, por todo!

RIP